RELAJACIÓN DE KOEPPEN
Este método es muy efectivo para relajar los músculos, y se realiza a través de juegos. Para ello utilizamos todos los músculos del cuerpo. Consiste en los siguiente:
- Para las manos: hay que explicarle al niño/a que debe apretar la mano como si estuviera exprimiendo un limón y a continuación, soltarlo de golpe.
- Para espalda y brazos: debemos explicarle que se imagen que somos unos gatos muy perezosos, o que somos como unas marionetas.
- Para hombros y cuello: imaginamos que somos una tortuga, y le explicamos una historia sobre una tortuga encima de una roca y que de repente tenemos que esconder la cabecita, y nos escondemos en el caparazón.
- Para la mandíbula: explicamos que tenemos una gran chicle en la boca y que nos cuesta mucho masticarlo. Después, nos lo sacamos y notamos la relajación.
- Para la cara y nariz: notamos como si tuviésemos una mosca en la cara y nariz, y explicamos que hay que espantarla sin usar las manos.
- Para el estómago: ponemos al niño/a en la situación que viene un elefante y nos va a pisar el estómago y por ello, hay que ponerla muy muy dura.
- Y para las piernas y los pies: imaginamos que estamos descalzos en un gran charco de barro en el que nos cuesta mucho caminar ya que es un barro muy espeso, explicarle al niño/a que hay que intentar pasar ese gran charco.
"PLUMERO"
Una vez que ya hemos realizado esta actividad, los niños/as se pueden poner en parejas y con un "plumero" o algun objeto que parezca un "plumero".
Con una música suave y relajante, uno/a de la pareja se tumbará y el otro/a niño/a cogerá el plumero y hará caricias sobre él/ella, y después se cambiará el turno.
Estas actividades son muy efectivas para los niños/as, ya que después del patio o de una actividad muy movida, éstos/éstas no logran concentrarse al 100%.
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